“La inseguridad jurídica nos resta competitividad”

La revista Premium ha reunido a algunas de las agencias inmobiliarias de mayor prestigio en la isla para comprobar cual es el estado actual del mercado. Alejandra Vanoli, directora de Mallorca Sotheby’s International Realty, John Van Eenennaam, director de John Taylor Luxury Real Estate y Jesús María Calvo, director de BalearHouse analizan la situación del sector en la isla y la evolución del mercado del lujo en estos últimos años. Piden a la Administración mayor agilidad a la hora de solicitar licencias y una regulación del sector.

Textos: Vanessa Sánchez | Fotos: Cristian Montoro

¿Podrían hacer un balance de la situación actual del mercado inmobiliario en Mallorca?
– John Van Eenennaam (John Taylor): Después de vivir unos años de bonanza, podríamos decir que el mercado se está estabilizando. Seguimos creciendo, pero en porcentajes menores, debido sobre todo a factores externos.

– Jesús María Calvo (Balearhouse): Es cierto que se ha estabilizado, pero nos encontramos con un problema grave, real. Y es el número de inmobiliarias nuevas que están surgiendo, ya hay una sobresaturación. Hay gente que está llegando al sector y no tiene ni la calidad ni el rigor que se deje exigir a unas agencias como las nuestras, con una experiencia de más de veinte años. Es urgente regular el sector.

– Alejandra Vanoli (Sotheby’s Realty): Nos afecta muchísimo este intrusismo. La tarta a repartir al final es la misma y en Mallorca es muy difícil tener una propiedad a la venta en exclusiva. Es cierto que el mercado inmobiliario, en cuanto a cifras, se ha manejado en niveles altísimos y la gente se cree que es muy fácil ganar dinero. Y no lo es. Se requiere mucho sacrificio y trabajo.

¿Hay mercado para todos?
– J. Van Eenennaam: No hay más territorio en Mallorca del que hay, pero el problema más grave no es este, sino las políticas del gobierno en materia urbanística, que no ayudan, son cada vez más restrictivas. No hay muchas posibilidades de construcción de obra nueva, así que la tarta en sí, tiene un límite de crecimiento. El mercado está ahora en la renovación, en el stock de casas antiguas que se construyeron hace más de tres décadas. Esta es también la causa de que hayan subido los precios, porque no hay más espacios para construir nuevas urbanizaciones en la isla.

– A. Vanoli: Desde las instancias oficiales necesitamos un compromiso con el sector, y no lo hay, al contrario, hay rechazo. Entiendo que Mallorca e Ibiza viven una realidad muy compleja, que hay saturación y se debe controlar. Pero se están equivocando en todas las medidas restrictivas. No hay que olvidar la cantidad de ingresos que genera la actividad inmobiliaria en impuestos para el sector público. Hablamos de muchos millones de euros en recaudación impositiva.

¿Dónde está el negocio?
– J. M. Calvo: Antes teníamos muchos solares en primera línea y, ahora, la única opción que existe, tanto para promotores como para clientes finales, es comprar casas antiguas, tirarlas y hacerlas nueva.

– Alejandra Vanoli: El éxito de nuestro negocio viene de los extranjeros de poder adquisitivo medio-alto que quieran disfrutar de su segunda vivienda o mudarse a Mallorca. También las propiedades reformadas en el casco antiguo tienen un papel clave en nuestro negocio.

¿Quién compra actualmente en Mallorca?
J. Van Eenennaam: Prácticamente, extranjeros. El 90% de los que vienen a John Taylor son alemanes, suizos, austriacos, nórdicos, ingleses.

– J. M. Calvo: En Balearhouse es más equilibrado, nos movemos entre el 50% de cliente nacional y un 50% de cliente extranjero, sobre todos suizos y alemanes.

– A. Vanoli: Nuestro cliente es en su gran mayoría es extranjero. Alemanes, suizos, austriacos. El comprador británico ha caído mucho y, sobre todo, el sueco. Se ha depreciado la Corona y ya no tienen tanto poder adquisitivo. Y luego también tenemos un régimen fiscal que no nos beneficia. En esto nos hace la competencia Portugal.

¿Qué buscan en la isla estos compradores?
– A. Vanoli: Localización, calidad y diseño. Y luego, un precio ajustado a lo que van a adquirir.

– J. Van Eenennaam: Las vistas son el top. La terraza es fundamental y ver el mar, su sueño.

Señalan que el régimen fiscal español no beneficia para nada la inversión extranjera. Y apuntan a Portugal como competidor directo.
– A. Vanoli: Porque ofrece unas exenciones impositivas a los inversores si residen durante 10 años en el país. En España se debería implantar un régimen que incentivara la compra. Desde las instancias públicas tendrían que interesarse por nuestro sector, simplemente por la recaudación de impuestos.

– J. Van Eenennaam: Para mí sería clave que se agilizara el tema de las licencias urbanísticas, por ejemplo. No es de recibo que si tienes una casa que quieres reformar y, a la vez, incrementar el valor de la misma, haya que esperar 6-12 meses para poder empezar las obras. Evidentemente, estamos de acuerdo con que hay que vigilar el tema urbanístico para proteger el suelo rústico, pero habría que hacer más ágil el sistema.

¿Cómo afecta al sector inmobiliario en Mallorca el Brexit?
– J. Van Eenennaam: Lo peor es la incertidumbre, porque no sabemos a qué atenernos. Ahora existe un vacío en el que todo el mundo especula. En el mercado inmobiliario tenemos tres posibles realidades: la del cliente que tiene tanto dinero que le da igual qué ocurra; tenemos los clientes que, como hay Brexit, se plantean retirar todo su patrimonio de la comunidad europea y dejar su dinero en Inglaterra; y una tercera realidad, que sería el caso de los clientes que deciden repartir el patrimonio en diferentes zonas; éstos son los que siguen invirtiendo en Mallorca. Pero la incertidumbre hace que pospongan las compras y las ventas.

– J. M. Calvo: La inseguridad jurídica es lo peor. Nos afecta muchísimo, nos resta competitividad.

¿Y aún así sigue siendo Mallorca atractiva para los compradores?
– J. Van Eenennaam: No creo que haya zonas en el Mediterráneo que nos estén robando clientes.

– A. Vanoli: Es que somos imbatibles en infraestructuras, en sistema sanitario, en seguridad. Mallorca como destino tiene una oportunidad única de seguir liderando el turismo de calidad, que no sólo afectará de modo positivo en nuestro sector, sino también al sector turístico y al entorno de la isla.

  •  
  •  
  •