Las últimas ediciones de los Goya, los Oscars españoles, evidencian el dulce momento que vive el sector audiovisual mallorquín con dos galardones y varias nominaciones

Texto: Pau Ferragut | Fotografías: Cristian Montoro

El cine español vive cada año su gran noche en la gala de los Premios Anuales de la Academia. En dicha ceremonia, la institución de las artes y las ciencias cinematográficas reconoce a las mejores producciones nacionales, junto a los profesionales que las han hecho posibles, entregándoles un busto de bronce que representa a Francisco Goya.

Precisamente por el apellido del pintor aragonés, Goya, es como se conoce popularmente a estos premios los cuales, si los tomamos como un termómetro, permiten afirmar que la salud del sector audiovisual isleño es inmejorable a tenor de los recientes galardones.

Tres son los mallorquines que han inscrito su nombre en el palmarés de las últimas dos ediciones. Este año ha sido Carles Bover, codirector de Gaza, quien recibió la estatuilla al mejor cortometraje documental. En 2018 fueron Jaume Carrió y Laura Gost, director y guionista respectivamente de Woody & Woody, quienes subieron al escenario a recoger el galardón al mejor corto de animación.

No menos mérito tiene también el camino recorrido para llegar hasta la nominación. Bover compitió en la misma categoría que Kyoko. Otra producción con raíces de la isla en la dupla de directores formada por Marcos Cabotá y Joan Bover. El primero fue nominado este año por segunda vez tras la película documental I am your Father, codirigida junto a Toni Bestard en 2016.

Gaza nace con la motivación “de romper el silencio mediático que se ha producido durante la ocupación israelí en territorio palestino respecto a las vulneraciones de los derechos humanos”, reconoce Carles Bover. Para el licenciado en Comunicación Audiovisual en la cantera isleña del CESAG, la motivación llegó cuando él y su compañero en la dirección, Julio Pérez, conocieron a un brigadista internacional español que les acercó “testimonios e imágenes que nada tenían que ver con lo que llegaba a través de los medios”, explica.

Laura Gost: “los mallorquines somos capaces de crear también cualquier realidad ajena a la nuestra”.
“El gran hito no era ganar el Goya sino darle en mano ese regalo al Woody Allen real”.

Marcos Cabotá: “cuando las fuerza fallan en tu trabajo, te llena más que cualquier nominación a los Goya pensar que tenemos una generación de futuros cineastas detrás que nos está mirando”.

Carles Bover: “Gaza nace con la motivación de romper el silencio mediático que se ha producido durante la ocupación israelí en territorio palestino respecto a las vulneraciones de los derechos humanos”

Bover se congratula del hecho de “haber escogido este circuito cultural para poder llegar a mucha gente”. Un hecho que también ha traído como consecuencia “muchas presiones y ataques de la propaganda de la extrema derecha israelí acusándonos de antisemitas cuando nosotros no atacamos su religión, sino que señalamos la ideología sionista ante la comunidad internacional”, relata el palmesano de 27 años.

Laura Gost explica que Woody & Woody nació como una obra que presentó en una convocatoria teatral de temática cinéfila que me permitió trabajar “con humor, ironía y diálogos largos un Woody Allen treintañero y el actual” agregando que, una vez seleccionada, pensaron en hacer un cortometraje de animación.

La guionista de sa Pobla comparte con Jaume Carrió, director del cortometraje de animación, una confesa admiración hacia la figura del neoyorquino. “Siempre ha sido uno de los grandes referentes intelectuales de Laura y, en mi caso, siempre tuve claro que quería poder agradecerle públicamente sus cinco décadas de brillante trayectoria profesional”, argumenta el cineasta esporlerí.

La graduada en Comunicación y el licenciado en Comunicación Audiovisual tuvieron el privilegio de cerrar el círculo entregándole personalmente a su referente una copia de su trabajo. En palabras de Gost, el gran hito “no era ganar el Goya sino darle en mano ese regalo al Woody Allen real”. Carrió también muestra su satisfacción al reconocer que el mito del cine les hizo saber que se acordaba de Mallorca “ya que vino a actuar con su grupo de jazz”.

Marcos Cabotá, que actualmente se encuentra en Los Ángeles rodando su último trabajo, ha recibido dos nominaciones al Goya a lo largo de su trayectoria. I am your Father es un largometraje documental que relata la historia del actor David Prowse interpretando al personaje de Darth Vader en Star Wars. “Surgió en una conversación muy banal con Toni Bestard sobre que habría sido del actor que había detrás de la máscara del personaje”, explica el también miembro de la Academia de Cine.

La segunda llegó este año por Kyoko. El director de 38 años, trabajando junto al también mallorquín Joan Bover, se remontan a los años 70 para contar el suceso que implicó a John Lennon y Yoko Ono en el secuestro de la hija de esta en la isla. “Regresando de Las Vegas recordé una historia que me contó el periodista Miguel Soler de cuando trabajó como chofer en la isla”, comenta Cabotá. Cuando el palmesano buscaba financiación para la producción, hubo un cruce de intereses con Bover y se unieron en esta aventura.

Laura Gost alaba el hecho que las últimas nominaciones a los Goya “cuentan historias sobre personajes internacionales que permiten superar nuestro complejo de localismo” añadiendo que ello demuestra que “los mallorquines somos capaces de crear también cualquier realidad ajena a la nuestra”. En esta misma línea, Jaume Carrió ensalza el hecho que el buen trabajo audiovisual de Mallorca que llega a los Goya desmiente que la isla “sea solamente turismo y deporte; sino que también cultura”.

Marcos Cabotá se congratula de la “época dorada” que vive el cine balear pero advierte que “cuando las fuerza fallan en tu trabajo, te llena más que cualquier nominación a los Goya pensar que tenemos una generación de futuros cineastas detrás que nos está mirando”. Carles Bover, por su parte, reivindica que en la cultura audiovisual “no todo se mide con premios, nominaciones y festivales” matizando que lo importante es “perseguir objetivos y llegar al público con una buena historia”.

En la sesión de fotos que ilustra este reportaje nos falta Marco Cabotá que, como indicamos, se encuentra en Los Ángeles rodando su próximo trabajo.

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