El archipiélago, formado por las islas de Zanzíbar y Pemba, conocido como Unguja, se encuentra en el Oceáno Índico y cuenta con una riqueza natural de valor incalculable.

¿Quién no ha soñado alguna vez con viajar para relajarse en playas de arena fina de coral, zambullirse en aguas de color turquesa y disfrutar de manjares exquisitos? La isla de Zanzíbar, perteneciente al archipiélago de Unguja (Tanzania), ofrece todo ello y mucho más. Se encuentra a escasamente 20 minutos en avión de la costa de Tanzania, donde diariamente parten aviones desde Dar es Salaam, antigua capital del país, aunque también se puede optar por realizar una travesía en ferry, con una duración estimada de 2-4 horas de trayecto. Desde Europa, muchas compañías como KLM, Qatar Airways, Emirates o ArkeFly ofrecen vuelos a Dar es Salaam desde Frankfurt, Roma, Bruselas o París. Con un clima ecuatorial, cuenta con época de lluvias en los meses de invierno y temperaturas que rondan los 30 grados durante el verano, aunque puede visitarse durante todo el año.

Uno de los principales atractivos de la isla son sus espectaculares playas de aguas color turquesa y lo mejor es que, dada la escasa distancia entre unas y otras (la isla mide unos 95 kilómetros de largo por 32 de ancho), se puedan realizar varios desplazamientos por día y disfrutar de los secretos que esconden cada una de ellas. En el noroeste de la isla se encuentran las paradisíacas playas de aguas cristalinas Kendwa y Matemwe, prácticamente vírgenes y donde la única preocupación es disfrutar del paisaje y relajarse con el sonido de las olas. Para los más aventureros, una de las actividades más recomendadas es la de practicar snorkel para disfrutar de toda la fauna marina que puebla los hermosos arrecifes de la isla. Para los kite-surfers su lugar se encuentra en la playa de Paje, situada en el sureste de la isla, un paraíso natural donde hay mucho viento y que representa un lugar ideal para la práctica de esta modalidad deportiva.

Zanzíbar es mucho más que su fantástico litoral y atardeceres de postal, ya que la isla cuenta con increíbles atractivos históricos, gastronómicos y oferta de ocio. Stone Town es el barrio antiguo de la capital (declarado Patrimonio de la Humanidad) y donde nació Farrok Bulsara, más conocido popularmente como Fredie Mercury, vocalista del grupo Queen y uno de los iconos de la música. Un barrio perfecto para callejear y descubrir tras los rincones la historia de la ciudad y disfrutar de los mercadillos locales. Para aquellos que quieran navegar, una de las mejores opciones es ir en dhow (barco árabe) por la bahía de Menai, una reserva marina repleta de islotes, arrecifes de coral y bancos de arena. Y no puede irse de Zanzíbar sin visitar el bosque de Jozani, el último bosque tropical que queda en la isla y único hogar del mundo donde habita el mono colobo rojo.

Zanzíbar es conocida como la isla de los colores, los sabores y las especias, debido a la gran variedad gastronómica que puede encontrarse. Debido a la gran cantidad de pueblos que a lo largo de su historia han ido ocupando la isla, en los platos típicos de la isla se puede encontrar una gastronomía que combina todas influencias de todos ellos ofreciendo platos únicos y sabrosos. La intensidad de los sabores, tanto del plato principal como del acompañamiento, es la principal cualidad que destaca de los platos de la gastronomía suajili que se pueden encontrar por las calles y restaurantes de la isla. El clavo, el cilantro, la canela, el curry… las especias abundan en todos los platos, un amplio abanico gastronómico donde no falta el marisco, la carne o el pescado. El arroz Pilaw, un arroz picante de origen árabe, que se prepara con coco, frutos secos y especias, es uno de los platos mas frecuentes y deliciosos. En cambio, el Sorpotel, uno de los platos preferidos por los lugareños, es un potente guiso picante de lengua de ternera, corazón, hígado y cerdo. Otras especialidades que debería probar son la Sambusa, empanadillas rellenas de carne o verduras; el Urojo, sopa con patatas picantes, mango y lima; o el Mchicha Wa Nazi, que lleva espinacas con leche de coco.

En Zanzíbar se respira una agradable mezcla de grandes resorts para el turismo internacional y localidades donde los isleños son los protagonistas. De hecho, la compañía hotelera mallorquina Melià Hotels cuenta con varios hoteles repartidos por la isla y la compañía Riu Hotels & Resorts tiene previsto inaugurar un hotel en los próximos meses. Una isla para disfrutar, desconectar y descubrir rincones naturales llenos de belleza y color.

Textos: Miguel Chacártegui / Fotos: Shutterstock

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