Doctor, vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME)

Aunque hace escasas semanas celebró el 30 Aniversario de su clínica privada, Alberto Morano practica la medicina desde hace casi 40 años. En 1980 este mallorquín de Alcudia acabó los estudios en la Facultad de Medicina del Hospital Clínic de Barcelona, trabajó en la Seguridad Social en distintos municipios de la isla y en Burgos, para en 1988 y después de haber realizado un master de medicina estética abrir su primera clínica.

Como buen profesional, con una ética que le ha marcado en su devenir, rápidamente nos aclara las dos grandes ramas de esta profesión que se complementan. De un lado la cirugía estética con sus raíces en la cirugía plástica y de otro la medicina estética, rama en la que está especializado. Dependiendo de las necesidades del paciente nos decantaremos por una u otra. La primera ves más agresiva e inmediata, mientras que la segunda es menos invasiva y más continuada.

“Hemos pasado del culto al cuerpo a preocuparnos por una vida saludable”

Comentamos que existen detractores de esta especialidad que la relacionan indefectiblemente con el narcisismo, la vacuidad y los caprichos de unos pacientes en la búsqueda de la belleza perfecta y la eterna juventud. Alberto Morano, matiza que en todas las cosas de esta vida hay usos y abusos. Su opinión es la de que la base de la medicina estética está en el mantenimiento de la salud y el bienestar. Lograr que una persona, hombre o mujer, se sienta a gusto consigo mismo, redundará en su salud, física y psicológica, en su trato social y, porque no, en su vida profesional.

“La sociedad nos pide tener un aspecto sano en nuestras relaciones sociales y laborales. En este sentido, ofrecemos un acompañamiento a nuestros pacientes a lo largo del tiempo para que se cuiden, sobre todo con una buena alimentación y con ejercicio físico, acompañado de tratamientos que previenen el envejecimiento”, explica el doctor.

El doctor Morano nos explica que en estas tres décadas la medicina estética ha sufrido una auténtica revolución. “El principal cambio ha sido pasar de técnicas muy invasivas y agresivas, que conllevaban incluso un tiempo de baja laboral, a técnicas poco o nada invasivas que no tienen casi efectos secundarios. Los aparatos que empleamos han mejorado y el aumento de la demanda ha hecho que su mayor uso haya abaratado algunos tratamientos. El láser ha revolucionado la mayoría de técnicas. En nuestra clínica, sin ir más lejos, tenemos una docena de ellos. De este modo ha permitido acceder a nuevos clientes que antes no se lo podían permitir”.

“Esa continua evolución de los métodos y aparatos nos obliga a una formación continuada y a seguir a la vanguardia en innovación médica y aparatología. No solo mediante cursos, sino también acudiendo a innumerables congresos donde se dan a conocer y se testean las nuevas técnicas”. El Dr. Alberto Morano es actualmente presidente de la Asociación de Médicos Estéticos de Balears y vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME). Al tiempo que compagina su labor al frente de la clínica con la docencia ya que es profesor del Máster Universitario de medicina estética de la Universitat de les Illes Balears.

Alberto Morano aplica a su profesión una vertiente filosófica y altamente ética, “Nos regimos por la prudencia y la naturalidad. Llegaremos a la belleza a través del bienestar y la salud. La medicina es un cuidado habitual para estar pendiente de la salud, maximizar el bienestar y prevenir la enfermedad y el envejecimiento exterior e interior. Por un lado, los tratamientos menos invasivos nos permiten alargarlos y mantenerlos en el tiempo, por lo que los efectos serán más duraderos. Por otro lado, como el arquitecto holandés Mies van der Rohe propugnó, Menos es más. Es decir, actuemos en los problemas de los pacientes siempre desde una perspectiva minimalista, manteniendo lo esencial, solventando las dolencias. Considero un éxito que tras un primer día de tratamiento no se noten cambios bruscos. El trabajo bien hecho requiere tiempo y persistencia. Y esto sirve tanto para las dietas, como en el rejuvenecimiento facial. Las soluciones milagrosas no existen”.

Actualmente un 30% de los pacientes de la medicina estética son hombres, cuando no hace mucho no pasaban del 10%. El Dr. Morano lo achaca a una mayor preocupación por mantener una vida saludable, que ha sustituido a un anterior culto al cuerpo.
Los tratamientos más habituales entre las mujeres son los de nutrición, dietética, celulitis, grasa localizada, circulación -capilares y venas- y rejuvenecimiento facial.

En los hombres, los tratamientos más comunes son la eliminación de arrugas faciales con toxina botulínica, la depilación corporal en gente joven y deportista y los tratamientos para tener un aspecto saludable.
Como decíamos la Clínica Morano celebró su 30º aniversario recientemente en el emplazamiento de la calle Barón de Pinopar, donde ya llevan una década. La clínica cuenta con una amplia plantilla de médicos, enfermeras y auxiliares, a los que recientemente se ha incorporado su hija, Aina Morano, con el objetivo de dar continuidad al proyecto que un día puso en marcha el Dr. Morano y que cuenta por miles los pacientes que ha tratado.

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