Las coctelerías de Palma trazan estos días una ruta que brilla y desprende aroma a Navidad. Palma huele a alquimia. Su oferta de ocio se viste de largo, al llegar la noche, en locales donde aromas, sabores y texturas se transforman en obras de arte.

Sergio ToSoli, de Etoh.
Sergio ToSoli, de Etoh.

Hace frío y la iluminación navideña invita a dejarse guiar por los alquimistas de la ciudad. Primera parada: Calle Fábrica (Santa Catalina). Allí nos da la bienvenida el antiguo Hemingway. Distinto, sorprendente, rebautizado ahora como Etoh dando nombre a la fórmula química del alcohol. El bartender italiano Sergio Toffoli nos recibe con una simpática sonrisa y nos propone probar su cóctel estrella de estas fechas: ‘Santa doesn’t want to drink milk’. (Papa Noel no quiere beber leche). Azúcar moscabado, bitter, angostura, Saylor Jerry Spiced y un vaso ahumado con canela quemada aportan a este cóctel el aroma navideño con el que este mago convence. El nuevo propietario de Etoh, Bogdan Tataru, valora el arte en cualquiera de sus disciplinas. Una vez soñó con lograr “la combinación perfecta entre buenos espirituosos e innovación con la más pura esencia de la mixología”, y lo ha conseguido.

Con ese toque a especias nos dirigimos a la plaza Weyler. En el bar que lleva el mismo nombre disfrutábamos hasta hace poco de otro grande de la Coctelería: Juan Antonio Cabado, conocido como Juanan de Drinkmotion, nombre de la academia que dirige desde hace cinco años. Evoca, con el brillo en los ojos que delata su pasión por los espirituosos y su tono pausado y didáctico, sus tiempos dedicado a la coctelería clásica en Gybson, cuando su vecino Nicolás aún no existía. “Nicolás era entonces una floristería, hasta que la traspasaron”, comenta. De la Academia Drinkmotion han salido ya más de un centenar de titulados estos años, preparados para hacer frente a una apasionante pero aún no reconocida profesión.

Nicolás
Nicolás

Desde allí hacemos parada en Nicolás. Donde vimos salir a escena este noviembre a otro gran artista de la mixología, el menorquín afincado en Mallorca, Andreu Genestar, encontramos ahora a Felipe Daviu. El subcampeón de España en 2014 nos recibe con un talante elegante y discreto que logra mantener hasta entrada la madrugada. A última hora bromea con Ursula Truyols (ganadora del Campeonato de España 2011 en la categoría de Aperitivo). Felipe nos sugiere su ‘Christmas Mule’: “Es un ‘Moscow Mule’ con aires navideños”, matiza. Lo prepara concentrado, mientras sus ojos oscuros no pierden detalle y parece adivinar hasta lo que piensas.

Gimbo
Gimbo

Siguiente estación: Paseo Mallorca. En Ginbo un nutrido grupo de bartenders trabaja y se divierte. Matías Iriarte, Charles Harrington-Clarke, Leandro Cometta, Diego Bravo, Diego Olivera y Borja Triñanes te adentran en un mundo imaginario. Este último, conocido como ‘el gallego’ tiene el don de conectar rápido con el público. Me recomienda un interesante Alexander Trufado (Dos onzas de brandy Suau infusionado con trufa, Pedro Ximénez, Licor de Chocolate y ‘Crème Fraîche). Ginbo es un bar de ginebras y coctelería “con un alto volumen de hospitalidad”. Tiene actitud, carácter y ese punto canalla que suele gustar. El pasado junio les distinguieron con el ‘Coaster Awards’ (uno de los diez mejores bares de España) de Worldclass.

Brassclub
Brassclub

Nos reservamos el “trago perfecto” para el final. Continuamos por Paseo Mallorca intentando digerir la “magia” que llevamos dentro. Y sabemos que al cruzar Brassclub nada volverá a ser igual. La genialidad, el talante y el cariño con los que el maestro Rafa Martín viste sus creaciones nos transporta a un mundo aún por descubrir. “Nuestro secreto no es vender cócteles, sino vender experiencias”. Rafa y sus magos trabajan el producto local respetándolo y disfrutándolo. Sigue atendiendo y delega en Sergio Terrassa, ganador del Campeonato Nacional FABE 2015 de cócteles sin alcohol (Monin Cup), su pócima navideña: ‘El Nido del Cuco Christmas Edition’. “Lleva ron Diplomático Reserva de 8 años, que ganó la ‘Grand Gold Quality Award 2009”, comenta Sergio. Lo acompaña de un jarabe casero de angostura, un bitter casero de chocolate y algarroba, un punto de soda y una esfera de hielo.

Ahí ya, decidimos retirarnos, demasiado para una noche…

Texto: Aina Solano
Fotos: Cristian Montoro