El verano invita a la fiesta y la celebración hace imprescindible echar un vistazo al armario para elegir el look más apropiado, o simplemente, el más impactante. Y es que si de algo no hay que tener miedo en épocas como esta es de brillar y triunfar. En una palabra, se impone ser la reina de la fiesta y eso…no siempre es tan sencillo. Quien crea que basta con enfundarse el vestido más caro de la tienda se equivoca por completo, y lo mismo le sucede a la que opta por ponerse encima lo primero que encuentra.

Nada hay tan difícil y trabajoso como ofrecer esa imagen de cuidadamente descuidados que tan bien cultivan personajes como Tatiana Santo Domingo y su marido, Andrea Casiraghi, apasionados de las Baleares y su mágica luz. Así que antes de ponerse manos a la obra es necesario analiza con lupa el escenario de la celebración. Una terraza frente al mar resulta ideal para vestir un caftán, sin embargo en un recinto cerrado, de apariencia más formal, se impone un vestido con escote bañera y pedrería. Plisados y drapeados están de enhorabuena esta temporada, definida por el eclecticismo más absoluto. Al lado de las tendencias más sofisticadas conviven propuestas de corte bohemio chic, e incluso alternativas que tanto pueden usarse por el día, en la playa o en el barco, como por la noche, para disfrutar de una velada inolvidable. El código de vestimenta varía de una fiesta a otra, pero un pantalón negro con un top de seda siempre suponen un acierto. Tal vez ese look no sea el colmo de la imaginación, en cambio, supone resolver un problema en poco tiempo cuando no se tienen demasiados recursos a mano. En cambio, el vestidito negro, mejor dejarlo para otra temporada. Este verano todo debe ser muy vaporoso y etéreo. Las mujeres se convierten en una suerte de diosas griegas, con vestidos tipo túnica y tonalidades que van del blanco al coral, sin olvidar la gama de los verdes y turquesas.

Los complementos copan cada vez mayor protagonismo. Nada de joyas pequeñas y poco vistosas. Un enorme collar resulta imprescindible para atraer todas las miradas. Las plataformas y cuñas ceden protagonismo a los tacones altos y finos. Los bolsos cartera ganan la partida al resto. Naca más chic que un pequeño clutch dorado para sacar partido al resto del atuendo.

“Las mujeres se convierten en una suerte de diosas griegas, con vestidos tipo túnica y tonalidades que van del blanco al coral, y, sin olvidar la gama de los verdes y turquesas.”

Mezclar prendas caras con moda low cost está de máxima actualidad. Lo hacen las royals de Europa, y por supuesto, las comunes mortales las imitan a rabiar. Eso sí, la clave es tener la habilidad para que parezca que siempre llevas algo caro y bueno, aunque no lo sea. Para lograrlo se impone practicar el arte del mixing que dominan celebrities como Olivia Palermo, o la Infanta Elena de Borbón, sin ir más lejos.

Los colores llamativos también están de moda este verano. El fucsia, el amarillo, naranja y verde lima no sólo reinan en las pasarelas, sino que se combinan entre si, dando lugar a asombrosos resultados. Las uñas de manos y pies deben llevarse en consonancia con el resto del atuendo. Y que decir del pelo, imposible tras sufrir los rigores de un día en el mar. No hay problema. Los recogidos y trenzas son la salvación. Resultan elegantes y sientan bien a casi todo el mundo.

Después está el toque especial de cada una y su habilidad para sacarse partido. Aunque parezca imposible, todo se aprende. Basta con ver las fotos de Jackie Kennedy de joven y compararlas con las de años posteriores. El estilo se adquiere y el gusto se educa. Mallorca en verano es uno de los mejores lugares del mundo para poner en práctica todas esas lecciones. La fiesta sólo está esperando.