Es la gran anfitriona de Mallorca, la dama internacional y cosmopolita que recibe en su casa a los más grandes de la tierra. Desde Bill Clinton a Felipe González, de Michael Douglas a Isabel Preysler, todos pasan por su casa de Es Canyar. En todos estos encuentros siempre sale un nombre a relucir.

Cristina Macaya conoció hace ya muchos años y de forma casual, a Tomeu Català, fundador y Presidente de Proyecto Hombre, desde entonces, la conocida y muy querida anfitriona de Mallorca, forma con el cura mallorquín un equipo de trabajo invencible. Desde que se conocieron la colaboración entre ambos ha sido una constante, un no parar, una lucha titánica en la que Cristina se quita méritos. Mi obligación como amigo y como entrevistador es resaltarlos para que se valoren. Aunque a ella, una mujer extremadamente tímida y discreta, le moleste enormemente. Quizás esa mesura forme parte del glamour y el mito que la rodean. Como a todos los tímidos hablar de sí misma le resulta un suplicio, ser la protagonista, una tortura, aunque ésta es una entrevista de homenaje, a los dos.

“Me gusta la gente luchadora”

¿Qué la llevo apoyar a Tomeu Català y a su proyecto?
Desde de que le conocí en un bautizo descubrí, y luego el tiempo me ha dado la razón, que es un hombre que da una paz tremenda y que tiene una humanidad enorme y al mismo tiempo, y eso es muy importante, es un hombre duro. Para sacar adelante el proyecto que lleva se necesita ser fuerte y duro, en el buen sentido de la palabra. Además es un hombre con mucha sabiduría. Me parece una pretensión decir que le ayudo, solo le apoyo en todo lo que puedo. Ahora esta muy concentrado en el nuevo centro de Palma y necesita apoyo económico porque tiene casi mil personas en tratamiento. Necesitamos cualquier ayuda, por pequeña que sea y que no se pierda dinero en el camino.

¿Cómo entiende la ayuda, como caridad o solidaridad?
Hay palabras que se entienden, a veces, equivocadamente, como caridad o ambición. En la vida hay que ser generoso, me gusta, es esta palabra, generoso. La generosidad se entiende como material y yo la entiendo mas como una colaboración entre las personas. Hay que tener un grado alto de compresión de las personas y sus necesidades. A veces no necesitamos dinero, pero si cariño, que nos escuchen, que nos muestren el camino. Calidad humana lo denomino, no caridad.

¿Ve esa calidad en el mundo que vivimos?
Es un mundo difícil y estresante el que vivimos. Seguramente hemos caído en el error de materializarlo todo mucho y hemos dejado un poco de lado la parte humana. Esa de la que estaba hablando. Hay que volver a los sentimientos y a los sentidos.

Usted es conocida y querida por su vida social…
Mi vida social no es el centro de mi vida, creo que soy mucho más que una gran anfitriona de Mallorca, que es como más se me conoce. No quiero ser pedante, ni parecerlo, pero a veces me encantaría ser humilde porque entonces parecería que hago mucho más. Tengo ya algunos años así que me ha dado tiempo para hacer algunas cosas. Eso es todo. Nunca me analizo demasiado, ni pienso en como soy ni lo que piensa la gente de mi, les doy pocos motivos para la conversación. Eso si, me encanta divertirme, con amigos. Y que se diviertan en mi casa me hace muy feliz.

¿La gente, en general, es generosa?
La gente es generosa pero influye mucho saber qué es lo que están ayudando, estar seguros de que no les toman el pelo. Quieren saber dónde va la ayuda, donde va su dinero, donde va su solidaridad. Proyecto Hombre es un proyecto con un prestigio enorme que además muestra los resultados día a día. En el entorno de todos hay alguien que sufre el problema de la drogadicción, nadie esta libre. Por eso, aunque solo sea por eso, hay que ayudar a Tomeu Català.

Cristina Macaya
Cristina Macaya