El paisaje mallorquín no seria el mismo sin ellos. Su presencia salpica cada rincón de la isla y, tras años de abandono, la que fuera la postal turística de la isla resurge para lucir con el esplendor de antaño. Los tradicionales molinos se preparan para girar de nuevo impulsados por el embat y el empeño del Consell de Mallorca en volver a poner en movimiento unas aspas que hace ya demasiado que se detuvieron. Tras décadas de abandono, la institución insular lleva a cabo un ambicioso proyecto de recuperación que permitirá devolverles el protagonismo de otros tiempos.

La iniciativa contempla diferentes acciones que, por el momento, se han materializado en la rehabilitación de varios de estos elementos tradicionales. Tras esta importante intervención, ahora se desplegarán otros proyectos específicos. De hecho, ya existe una línea directa de ayudas para los propietarios del Pla de Sant Jordi (Palma) donde en una superficie de 55 km cuadrados se concentran más de 1.000 molinos de viento dedicados a la extracción de agua.

El objetivo de esta convocatoria es promover la restauración y posterior puesta en valor de los molinos de viento respetando su tipología y potenciando la utilización de las técnicas y los materiales tradicionales. El Consell de Mallorca asumirá la totalidad de la restauración de la torre, la balsa y el mecanismo. A cambio los propietarios permitirán las visitas. En total se invertirán más de un millón de euros procedentes de fondos propios a los que cabe sumar 250.000 euros que aporta el Govern a través del Impuesto de turismo sostenible. Una intervención de calado para recuperar el protagonismo de uno de los elementos patrimoniales más representativos de la isla.

Apadrina un molí

El Consell de Mallorca tiene la intención de implicar a toda la ciudadanía en la recuperación de los molinos. Así, también se ha puesto en marcha una campaña de concienciación para poner en valor estas singulares construcciones. Esta campaña pretende que la sociedad se implique a través de de un programa de apadrinamiento. La campaña “apadrina un molí” permitirá recaptar aportaciones de empresas y particulares que serán destinadas a la rehabilitación. Incluso la Casa Real ha mostrado su predisposición a colaborar.

Recuperación del patrimonio industrial

El ambicioso plan del Consell que preside Miquel Ensenyat se centra también en restaurar el patrimonio historico-industrial. La idea es promover la restauración y la posterior puesta en funcionamiento de los elementos del patrimonio historico-industrial de la isla. El Consell se hará cargo de redactar el proyecto técnico de restauración, así como de la mano de obra para ejecutar los proyectos. Incluye dos vertientes. Por una parte, la restauración arquitectónica y de la maquinaria de una serie de elementos que forman parte del patrimonio historicoi-ndustrial (molinos, norias, tafones y bodegas); y de la industria extractiva (salineres). Por otra, la estauración de máquinas, carros y/u otros enseres relacionados con la industria y/o la agricultura.

Torres de defensa

De manera paralela, el Consell de Mallorca ejecuta desde hace unos meses un programa de conservación de torres de defensa para promover su restauración. El objetivo de estas actuaciones es la conservación del sistema costero de defensa, vigilancia y alerta ubicado en los puntos más estratégicos de la costa de Mallorca y también, de manera paralela, el perfeccionamiento de los expedientes de protección de estas torres de defensa de acuerdo con la Ley del patrimonio histórico de Baleares, que las considera BIC (Bien de Interés cultural)

  •  
  •  
  •  
  •