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Apuestan por el diseño, atrapan con sus detalles…y seducen. La capital balear está de moda y sus hoteles-boutique también.

La mejor ciudad del mundo para vivir -eso dicen- ha sabido crear pequeños templos donde uno puede sumergirse y disfrutar su autenticidad. Distribuidos por el casco antiguo de Palma, estas diminutas joyas combinan tradición y vanguardia y cuentan historias con las que irse a dormir. Son establecimientos únicos que te arropan en su atmósfera familiar y te invitan a volver. Podemos contar una veintena en marcha y una decena en proyecto, y hoy por hoy, escogemos cinco de ellos para verlos por dentro.

Por ejemplo el Hotel Sant Francesc, en la plaza del mismo nombre. Vinculado al Grupo Majestic y propiedad de la familia Soldevila-Ferrer, el Sant Francesc te abraza con su delicada sofisticación. Su directora, Ilka Karl, hace referencia “al lujo de lo sencillo” y a la “calidez” de su atmósfera, cuya iluminación transforma el edificio y lo hace casi mágico. Con 42 habitaciones, este cinco estrellas auna a su exquisita decoración la oferta gastronómica de su restaurante Quadrat, que goza de un jardín único. Una azotea de cuento con piscina, un bar abierto todo el año y un gimnasio completan su sutil y elegante lujo cinco estrellas.

HOTEL SANT FRANCESC
Hotel Santa Clara santa_clara_head

Lindando con los jardines del Convento de Santa Clara, en la calle San Alonso, se alza el Santa Clara Urban Hotel & Spa, propiedad de la familia Escalas. Un íntimo y lujoso universo de 20 habitaciones integradas en un edificio del siglo XVII, de cuyo abolengo hablan sus paredes de piedra vista, su escalera y algunas vigas de madera original que la reforma ha sabido respetar. Una escultura del artista de Alaró Pep Llambías, en forma de colmena te saluda con letras luminosas al entrar. La paz y tranquilidad que domina en el edificio, las vistas al torreón de Santa Clara y un ambiente que parece detenerse en el tiempo, maridan con maestría con un sorprendente diseño moderno. “Aquí se respira una atmósfera de tranquilidad que es difícil describir”, asegura el dueño del Santa Clara, Tomeu Escalas, mientras sus ojos recorren, desde la terraza superior, la Seu, el Castell de Bellver y el puerto de Palma. Nos recuerda el acertado “servicio de desayuno con buffet a base de producto autóctono” que sirven. Si sale de nuestra dieta…alquilan bicicletas.

La primera de las joyas que Ignacio Jiménez y su mujer, Carmen Cordón, crearon bajo el sello Hidden Away Hotels en el floreciente casco antiguo de Palma, el Boutique Hotel Posada Terra Santa, hipnotiza.

Ubicado en una antigua casa señorial en una de las zonas más prósperas de Palma en la Edad Media, el Posada Terra Santa convierte a sus clientes en huéspedes nada más cruzar el umbral. En un elegante ambiente familiar, con un lujo sin ostentación, este hotel-boutique te permite licencias como comer o cenar bajo impresionantes arcos góticos de piedra noble en su restaurante La Despensa del Barón, o disfrutar de su adictiva lencería de algodón egipcio en cualquiera de sus 26 habitaciones. Haciendo un guiño Jiménez asegura que “es un hotel bonsai: pequeño pero muy completo”. Su acogedor salón inglés, un spa con sauna, cabina y piscina climatizada, terraza con solarium y gimnasio completan su oferta.

Hotel Posada Terra Santa Hotel Posada Terra Santa
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En la calle Montenegro del barrio de Sa Llotja nos abre sus brazos Puro Hotel. Fundado por Mats Wahlstrom y abierto los 365 días del año, este punto de encuentro en Palma transmite su amor por el ‘bohemian luxury’ rindiendo culto al minimalismo. Su decoración moderna y depurada se viste de largo gracias a una música exclusiva y de sello propio. Sus 51 habitaciones respetan la elegancia del “menos es más”. Su Opio bar es punto de encuentro de la noche palmesana.

En la calle que le da nombre encontramos el Hotel HM Balanguera. Dirigido a un público joven y heterogéneo, la familia Horrach, propietarios, ha querido rodearnos de arte. Con un elegante y atrevido diseño de Antonia Maria Horrach y bajo la dirección general de su hermano Antonio, en el Balanguera uno comprende el compromiso de esta familia mallorquina con el arte contemporáneo. Este “es un hotel muy particular”, en el que el arte “se respira por todos los rincones”, asegura su director, José Luis López. La magia lleva aquí nombre de Zimmerman o de Susy Gómez, y sus obras se integran como un guante en diferentes espacios. Tres salas de conferencias, terraza con piscina de agua salada y zona de descanso abierta todo el año son otros de sus “encantos”. Este es un hotel ideal para urbanitas románticos con ganas de descubrir nuevas sensaciones.

Al final, se trata de eso, ¿no?

Texto: Aina Solano

Hotel HM Balanguera Hotel HM Balanguera